Buenos líderes, capaces de desempeñar con eficacia su trabajo y que con frecuencia ocupan puestos de responsabilidad, no sólo en empresas sino también en ayuntamientos o escuelas. Y es que tienen la característica de ser intuitivos y capaces. El problema es temporal, al estar asociado con épocas de cansancio debido a una carga excesiva de trabajo: los problemas, que al principio pueden manifestarse en forma de malestar psíquico, acaban reflejándose también en el cuerpo.
Este malestar suele ir acompañado con frecuencia por debilidad y dolores en las piernas provocados por contracciones, problemas en las rodillas e incluso dolor de garganta y predisposición a cuadros gripales. En ocasiones, coincide con momentos fisiológicos especiales, como la menopausia o, en las personas más sensibles, con la fase descendente del biorritmo, aunque siempre aparece acompañada por una fatiga excesiva. Estas personas muestran una acusada vocación altruista y un gran interés por el bienestar y la seguridad de los demás, junto con un alto sentido de la responsabilidad, lo que en ocasiones les hace perderse de vista a sí mismos y ser incapaces de percibir claramente las señales de aviso. Se activa entonces el mecanismo del ya no puedo más, que no es más que un signo consciente derivado del físico, una señal de alarma que permite recuperar la conciencia de nuestros límites.
Las Flores de Bach devuelven la conciencia de las propias fuerzas y permiten analizar los problemas con claridad, permitiendo que la persona juzgue con serenidad y objetividad sus necesidades de reposo.