Flores de Bach

Flores de California

Ausencia de equilibrio

Hay personas que tienen por lo general convicciones débiles, son dubitativas y les falta concentración. Alternan fácilmente momentos de buen humor y de depresión, y cambian de idea con frecuencia. Dudan siempre, tanto en las pequeñas como en las grandes cosas. En una palabra: son mudables. Así, la mujer cambiará continuamente de ropa, de maquillaje, de color de cabello, y el hombre de coche, de televisión, etc.
Con frecuencia, estas personas hacen gestos repentinos y nerviosos, y cuando caen enfermas, presentan síntomas que pueden implicar a varias partes del cuerpo: como si ni siquiera en la enfermedad lograra tomar un único camino.
Esta falta de equilibrio está íntimamente conectada con una acusada falta de dirección: no hay contacto con el propio centro, y por ello se mueve constantemente entre una y otra posibilidad, sin lograr decidirse.
Desde el punto de vista físico, este tipo de persona puede presentar problemas en el sistema inmunitario así como vértigos, diarrea, estreñimiento, mareos y trastornos asociados con la presión.
También los niños pueden manifestar indecisión y alternancia entre apetito excesivo e inapetencia, entre risa y llanto, y a veces trastornos del equilibrio. La flor de escleranto les ayuda en estos casos, así como ante mareos e incluso mal de ojo.
Las Flores de Bach nos indican el camino de la adaptación consciente, del equilibrio, de las decisiones rápidas y precisas, nos vuelve flexibles, mentalmente abiertos y dueños de nosotros mismos.
En resumen, nos permiten desarrollar nuestra seguridad interior para saber con certeza lo que queremos hacer y conseguir.
Además, potencian nuestra capacidad de concentración y nos permite mantener nuestro equilibrio interior, sin perder la flexibilidad que nos ayuda a descubrir nuevas posibilidades vitales, evitando los extremos, con la seguridad de quien escucha la propia voz interior.