Flores de Bach

Flores de California

Cambios | Transiciones

Cuando debemos afrontar un cambio en nuestra vida, es fácil que nos cueste adaptarnos. A menudo, nos dejamos influir por las opiniones de los demás, aun si el cambio fuera justamente el que siempre habíamos soñado. Incluso en ese caso, llega un momento en el que nos dejamos asaltar por las dudas. Nos sentimos al borde de un abismo. Lo que es muy natural, porque abandonar lo conocido por lo desconocido nos provoca ansiedad.
Todos hemos pasado, o pasaremos, por cambios. Cambios de todo tipo, que aun así crean momentos de espera en el que todavía nos sentimos ligados a lo antiguo sin tener la audacia de dar el salto hacia lo nuevo. Se trata de momentos cruciales para nuestra vida, asociados a acontecimientos biológicos o bien a cambios externos. Un ejemplo: en el caso físico, el destete, la dentición, la adolescencia, el embarazo, la menopausia, la enfermedad, la vejez. Los externos: el primer día de clase o de trabajo, el matrimonio, el traslado a otra ciudad o a otro domicilio, la jubilación, el divorcio, un cambio de actividad... En cuanto a los espirituales se encuentra la adhesión a una nueva ideología política o el abandono de compromisos o de convenciones que pertenecen al pasado.
En estos casos, se puede producir una especie de desconexión con nuestro yo superior; así, mientras por un lado vemos muy claro lo que tenemos que hacer y no vemos el momento de poder empezar, por otro nos sentimos llenos de dudas, nostalgias y deseos de dejarlo todo como está.
Las Flores de Bach nos ayudan a aceptar lo que se prepara en nosotros, nos permiten seguir con firmeza nuestros propósitos y nos enseña a modificar hábitos y a reconocer en el deseo de cambio un instrumento de crecimiento. Además, nos protegen de las influencias externas de cualquier tipo y nos permite mantener intactas nuestras reservas energéticas.