Flores de Bach

Flores de California

Concentración | Falta de atención

Lento, distraído, soñador, vive en su mundo de fantasía, del que cuesta sacarlo. Absorto en pensamientos que sólo él conoce, raramente implicado en lo cotidiano, este tipo de persona tiende a sumirse en sus ensoñaciones. Necesita dormir y, en ocasiones, logra adormecerse en los momentos más inesperados. Con frecuencia tiene una mirada perdida y soñadora, agravada por el hecho de que este tipo de personas puede tender a la miopía o a los trastornos oculares, derivados de no querer mirar el mundo tal como es: ya que se ha construido un mundo ideal que no se corresponde con la realidad. En algunos casos, puede producirse incluso sordera, una variante de la negativa a ver. Le suelen molestar los ruidos fuertes. Muestra una debilidad difusa, se golpea, se cae o se corta por cualquier motivo. De hecho, es víctima de accidentes, incluso de tipo doméstico, en una proporción muy superior a la media.
Se confunde con facilidad, tiene tendencia a olvidar incluso lo que estaba a punto de decir o hacer, y las mujeres son propensas al desmayo. En ocasiones, muestra una indiferencia de fondo que hace que acepte las noticias con la misma tranquilidad, tanto si son buenas como malas y, cuando cae enfermo, reacciona menos que los otros pacientes a los medicamentos, hasta el punto de que puede llegar a poner en un aprieto al médico. Estas personas adolecen de falta de concentración, son idealistas, tienen demasiada imaginación y son temerarias, más por falta de información que por auténtica valentía. En los casos de fuerte desequilibrio, pueden sentirse desdichados, obsesionarse con la religión o acariciar la idea del suicidio.
Los niños de este tipo son muy distraídos, están siempre en los cerros de Úbeda y en la escuela son un desastre. Aparentemente desmotivados, en realidad están inmersos en su mundo imaginario, lleno de colores, donde todo es posible y en el que se divierten una barbaridad. De hecho, son muy fantasiosos, por lo que suelen caer en el aislamiento: es fácil detectarles cierta tendencia a no ver u oír bien. Más bien pálidos e inapetentes, no son muy amigos de los juegos de movimiento y prefieren quedarse en casa. No les gusta ser molestados durante sus actividades ni aprecian los cambios.
Hay que destacar que en estas personas se ocultan grandes posibilidades creativas: de hecho, pueden ser artistas de talento, o bien médicos, terapeutas o grandes chefs. Lo que les importa es cultivar su creatividad manteniendo el contacto con los aspectos materiales de la vida. Si no lo logran, acaban por toparse con la realidad y sufrir numerosas, desilusiones.
Las Flores de Bach ayudan a que estas personas se den cuenta de que sus grandes dones internos pueden ser canalizados de una forma constructiva hacia el mundo físico; los elixires florales permiten que estas personas consigan dominar su mundo de ideas y obtengan de la realidad nuevos estímulos.