Flores de Bach

Flores de California

Desintrés por la vida | Apatía

A veces uno se rinde ante los obstáculos que se va encontrando. Cada vez que los acontecimientos se distancian de las expectativas que se tenían, parece que todo se viene abajo. La tendencia a la resignación es muy fuerte, aun cuando las condiciones externas no sean negativas o desesperadas. Hay cierta propensión a "vegetar": se pierde la alegría de vivir y cuesta encontrar una motivación interior que ayude a la persona a superar los momentos difíciles. Se acepta todo con una actitud fatalista y ni siquiera se busca la manera de cambiar aquello que no gusta.
Las personas que padecen esta situación, se sienten vacías, indiferentes y melancólicas y permiten que los días sigan su curso, dejándose llevar para acabar por asumirlo todo sin quejarse. Se tiene incluso la sensación de que una poderosa energía negativa impide conseguir cualquier objetivo.
Desde el punto de vista físico, se puede detectar anemia, bulimia, anorexia, problemas capilares, en el corazón y en la garganta, prurito, tos y quistes.
En los niños, este estado puede manifestarse con ocasión de una enfermedad. Se cansan, están pálidos e inapetentes. A veces, pasan horas y horas frente al televisor, más por costumbre que por un interés real.
Las Flores de Bach nos enseñan que cada día es nuevo y completamente diferente, lleno de promesas y que sólo depende de nosotros recoger su fruto. Nos ayudan a vivir en el presente con serenidad y alegría aunque también con el deseo de cambiar las cosas. Nos libran del aburrimiento y nos regalan libertad y flexibilidad, así como vitalidad y sentido del humor.
Nos ponen en condiciones de recuperar por fin el contacto con la vida y con nuestra fuente de energía interior, para que los días discurran sin tener la sensación de que se escapan de las manos.