Flores de Bach

Flores de California

Perfeccionismo | Severidad con uno mismo

Hay personas que están plenamente convencidas de sus principios. Desean ser en un ejemplo a seguir y se vuelven, a menudo, intransigentes. Quien pertenece a esta tipología tiene con frecuencia una gran tendencia al perfeccionismo, al ascetismo, a someterse a disciplinas rígidas e incluso punitivas.
Con frecuencia, estas personas se imponen reglas férreas que les llevan a renunciar a los placeres de la vida, incluso los más pequeños, y a intentar no equivocarse nunca, por ningún motivo.
Se considera que la forma física es importante y se hace de todo por mantenerla, aun a costa de grandes sacrificios, así como se idealiza un cierto modo de vida al que uno se atiene rígidamente, marginando emociones, pulsiones e instintos, ya que se ven como impedimentos de la transformación espiritual que hemos emprendido.
Así pues, las necesidades físicas pueden no integrarse con las espirituales e incluso despreciarlas ya que nos sometemos a modelos que no queremos abandonar a ningún precio.
Hay una tendencia a ser muy exigente con uno mismo, así como excesivamente orgulloso de la propia espiritualidad, a querer servir de ejemplo a los demás, a no aceptar los propios errores y a aumentar la presión y el condicionamiento orientado hacia dentro.
Desde el punto de vista físico, puede presentar dolores en la espalda y artrosis cervical, rigidez en las extremidades, tortícolis, artrosis, reumatismos, cálculos, estreñimiento, presión elevada y estancamiento biliar.
Las Flores de Bach nos ponen en contacto con la posibilidad de mantener una actitud equilibrada sin renunciar a los propios ideales, nos permite obtener una integración correcta entre el cuerpo y el espíritu, abandonar ciertos modelos de vida para acceder a otros incluso mejores y más nuevos, pero sobre todo nos infunde una sensación de paz y tranquilidad en la que pueden superarse los errores. Una forma de enseñanza que resulta indispensable para nuestro crecimiento espiritual.