Flores de Bach

Flores de California

Temores vagos, abstractos

Las personas que tienen estos sentimientos son muy sensibles y tienden a no percibir con claridad la separación entre realidad cotidiana e inconsciente. De hecho viven con una vibración (y, por lo tanto, con un umbral de percepción) superior a lo normal. Así, tienden a oscilar entre las sensaciones, los sueños, las fantasías y la realidad, entrando y saliendo de las dimensiones habituales. Obviamente, también pertenecen a esta categoría, aunque más equilibrados por la costumbre, los sensitivos. Sin embargo, en esta tipología se incluyen también todos aquellos que se declaran supersticiosos, tienen miedo de lo oculto, de lo esotérico y se sienten seducidos por los magos, los fantasmas, etcétera.
A causa de una sensibilidad muy desarrollada, cuando caen en este estado de ánimo desequilibrado, estas personas no son capaces de controlar sus sensaciones, percepciones, sueños y todo se transforma en un sentimiento de miedo a lo desconocido de origen vago e indefinible.
En los niños, se manifiesta en el miedo a la oscuridad, a las puertas cerradas y a los monstruos. Suelen tener pesadillas y despertarse durante la noche.
Los adultos suelen temer la muerte.
Estas personas pueden sufrir problemas relacionados con el plexo solar y el estómago (náuseas, dificultades digestivas, acidez, calambres); si canalizan correctamente sus percepciones y su intensa sensibilidad, pueden alcanzar una comprensión de los mundos espirituales superiores muy valiosa.
las Flores de Bach calman y armonizan las aptitudes psíquicas innatas que presentan estos individuos, permitiendo que la mente conciente reciba y procese mayor cantidad de información. De este modo, aportan mayor fortaleza y confianza, y promueven el uso equilibrado de las fuerzas del Alma.